Beneficios del zumo de naranja

Zumo de naranja natural: 3 nuevas cosas que debes saber

Los zumos se han puesto de moda, especialmente aquellos con combinaciones imposibles ¿Dónde queda el clásico zumo de naranja natural recién exprimido? ¿Por qué deberías seguir tomándolo?

 

1. Las vitaminas “no se escapan” con el aire

¿Recuerdas la prisa que te daba tu madre para que te lo tomaras justo el segundo después de exprimir las naranjas? Sí, yo también sufrí ese mito que siempre ha rodeado al zumo de naranja natural porque se creía que la vitamina C no era lo suficientemente estable a temperatura ambiente, que se creía que se evaporaba en contacto con el aire. Sin embargo, se ha observado que sólo en temperaturas extremas se perdería dicha propiedad.

2. El zumo de naranja natural y su (hasta ahora) incalculable poder antioxidante

Se creía que las naranjas en general tenían antoxidantes capaces de combatir los radicales libres como cualquier otro cítrico: limón, mandarinas… Hoy, gracias a una investigación de la Universidad de Granada que simula in vitro el proceso digestivo, sabemos que el poder antioxidante del zumo de naranja natural es 10 veces superior al que se tenía en cuenta.

3. Zumo de naranja, ¿mejor con piel para aprovechar su fibra?

Rotundamente sí. Cuando tomamos zumo de naranja (y siempre me refiero al que exprimimos en casa) desperdiciamos una de las partes que más nos debería de interesar a la hora de consumir fruta: la fibra.

Por sentido común habría que lavar bien la piel y en vez de usar un exprimidor batirla en la licuadora. Sabe más amargo de lo habitual y es, lógicamente, mucho más espeso de digerir, pero no cabe ninguna duda de que se aprovecha al 100% la fibra de la fruta que es lo que nos debería interesar. Para los que no se atreven con estos cambios, prueba a pelar la parte naranja, pero dejar la piel blanca que también es fibra.

21/04/2015