Las empresas se plantean su rol ante el escándalo en la FIFA

El escándalo de corrupción desatado en la FIFA; la cual incluyó la detención de altos dirigentes de la organización por estar acusados de cobrar sobornos, lavar de dinero y realizar fraude electrónico; está llevando a sus principales sponsors a plantearse qué hacer de aquí en adelante. La empresa VISA ha sido la que hasta el momento se ha pronunciado más tajantemente al anunciar que si la FIFA no reconstruye la confianza por medio de prácticas éticas se replantearán el patrocinio que tiene vigencia hasta 2022. Coca-Cola, Adidas, McDonald’s y Hyundai informan estar siguiendo de cerca la situación para ver qué medidas tomar.

Los llamados de alerta para la FIFA no son nuevos. A principios de 2015 la organización RepRisk publicó la quinta edición de su informe sobre las compañías más polémicas del año, y la Federación Internacional de Fútbol se posicionó como la organización más polémica del 2014 debido a las acusaciones de corrupción, así como los problemas de seguridad en el trabajo en las sedes de la Copa Mundial.

En noviembre de 2014 los patrocinadores ya habían comenzado a presionar a la FIFA para aclarar las denuncias de corrupción. Por ejemplo, Emirates Airlines y Sony Corp habían anunciado que no renovarían su contrato de patrocinio con la FIFA luego de las denuncias por corrupción en el proceso de licitación para las próximas dos competiciones de la Copa Mundial. McDonalds, Adidas y Coca Cola ya habían expresado en aquella oportunidad su preocupación. Meses antes incluso, fueron varias las empresas que manifestaron de manera formal a la FIFAsu preocupación por la transparencia en la elección de Qatar como sede de la Copa del Mundo 2022 y le exigieron una respuesta ante los cuestionamientos y denuncias sobre la existencia de sobornos.

Las condiciones laborales en la construcción de la infraestructura para Mundial de Fútbol en Qatar en 2022 también ha sido foco de denuncias. Por ejemplo se calcula que han fallecido entre 800 y 1.200 trabajadores en la construcción de los nuevos recintos deportivos, los cuales tienen que trabajar durante 12 horas al día a pleno sol con unas temperaturas que llegan a los 50ºC. Situaciones como esta han llevado a que a mediados de 2014 John Ruggie (antiguo Representante Especial de la ONU sobre Empresas y DDHH) le pidiera a la FIFA que integre los Derechos Humanos a su toma de decisiones.

Esta combinación de escándalos y malas prácticas ha llevado a que afloren en las redes sociales campañas contra las compañías anunciantes de los eventos de la FIFA, los cuales aportan un tercio de los ingresos del organismo.

Ante este escenario, las compañías se ven obligadas a enfrentar una crisis que puede afectar su reputación y deberán dar una respuesta acertada si quieren salir ilesas de este escenario.

 

Fuente

15/06/2015