Sufro retención de líquidos en las piernas: ¿Qué puedo hacer?

Seguro que te ha pasado alguna vez. Llegar a casa con las piernas hinchadas, sientes molestos calambres y una gran pesadez en pantorrillas y pies.

La retención de líquidos en las piernas afecta en especial a las mujeres y, a pesar de ser más común en épocas estivales, la mayoría de las veces se asocia a los clásicos problemas circulatorios.

Los tejidos se inflaman debido a la presencia de toxinas, se acumula agua y disminuye así la capacidad de retorno venoso. Las piernas, en consecuencia, acaban hinchándose y causándonos dolor.

¿Qué podemos hacer? No te preocupes. En el siguiente artículo te explicamos qué soluciones existen para encontrar alivio en estos casos.

Conoce qué causa la retención de líquidos en las piernas

No todas las personas somos iguales, no tenemos los mismos estilos de vida, ni tampoco las mismas particularidades físicas.

Por ello, es importante saber, en primer lugar, qué lo causa:

Si percibes que la retención de líquidos en las piernas es algo habitual en tu día a día, acude al médico. Antes de poner en práctica estos remedios caseros, es importante que conozcamos las causas.

1. Infusión de hinojo

té de hinojo

Esta planta aromática de origen mediterráneo puedes encontrar con facilidad en cualquier tienda natural o en el espacio de infusiones en tus supermercados.

Es diurética, carminativa, digestiva y depurativa. Es muy adecuada para combatir la retención de líquidos, y puedes tomarla entre una y dos veces al día, 15 minutos después de tus comidas.

Ingredientes

Preparación

2. Infusión de cola de caballo

Una de las mejores plantas para tratar la retención de líquidos. Puedes encontrar cola de caballo tanto en farmacias como en tiendas naturales, y las razones por las que puede ayudarte son las siguientes:

3. Alimentos que debes introducir en tu dieta

Piña

Es importante que, en tu día a día, empieces a regular el consumo de sal. Nuestro organismo, a través de un complejo sistema de hormonas, se ocupa de ajustar los niveles de líquidos para que se mantengan de forma permanente.

En el momento en que la sal se acumula en nuestro organismo, los tejidos se inflaman y aparecen los edemas, es decir, la retención de líquidos.

El organismo ya no puede eliminar ese exceso de agua a través de la orina o mediante las glándulas sudoríparas y, por tanto, “nos hinchamos”.

El consumo de sal no es el único que nos inflama. Las grasas saturadas, las bebidas azucaradas, los dulces o las harinas blancas son alimentos nocivos que alteran nuestras funciones básicas.

Evítalos y empieza a consumir de forma regular estos alimentos:

4. Beber agua de forma correcta

En ocasiones, caemos en pequeños errores en nuestra alimentación. Solemos leer muy a menudo la recomendación de beber, al menos, dos litros al día.

Nos ponemos esa obligación en la mente, y lo que hacemos es beber, por ejemplo, un vaso o vaso y medio de una vez. De golpe. Luego, repetimos esta misma acción seis veces más. ¿Es lo correcto? No.

De esa forma lo que hacemos es “llenar el estómago”, y acumular agua de forma inadecuada.

Lo que debemos hacer es beber pequeños sorbitos a lo largo de todo el día. De ese modo no acumulamos y nos mantenemos hidratadas.

5. Sí a andar todos los días durante media hora

Caminar

Ponte ropa cómoda, un buen calzado y desconecta tu mente. Salir a caminar no debe ser una obligación o un simple ejercicio físico: es un descanso, es una liberación interior y una medicina para tu cuerpo.

Este ejercicio suave y regular va a hacer que mejore nuestra circulación sanguínea, que las venas y arterias se oxigenen y que se mantengan elásticas.

Verás como, a las pocas semanas, notas tus piernas más ligeras y descansadas. Si cuidas de tu alimentación, te mantienes en un peso adecuado y evitas el sedentarismo, ya no sufrirás la molesta retención de líquidos.

 

Fuente

26/08/2015