Recomendaciones ideales para mantener un corazón sano

Las enfermedades cardiovasculares son una de las causas principales de muerte al año en todo el mundo. Se estima que al año se producen cerca de 17,3 millones de muertes por problemas relacionados con el corazón, los cuales afectan tanto a hombres como a mujeres de todas las edades.

Llevar un estilo de vida saludable y una alimentación adecuada son las claves principales para reducir los riesgos de tener un problema cardiovascular, y mantener el corazón sano.

Por esta razón, la Organización Mundial de la Salud ha publicado en varias oportunidades una serie de documentos que incluyen recomendaciones y pautas para cuidar de la salud cardiaca, con el fin de reducir la tasa de mortalidad a causa de problemas del corazón.

Independientemente de si estás en riesgo o no de tener un problema cardiaco, las siguientes 10 recomendaciones te ayudarán a proteger tu corazón y mejorar tu calidad de vida. Anímate a seguirlas y consigue día a día un cambio a mejor.

Lleva una dieta saludable

Dieta japonesa

La alimentación desempeña un papel muy importante en la salud cardíaca, tal y como ocurre con los demás sistemas del cuerpo.

Una gran cantidad de casos de ataques cardíacos han sido relacionados con la mala alimentación, especialmente por el abuso de comidas cargadas de grasas saturadas y transgénicas, que tienen un impacto negativo en la salud del corazón.

Una dieta saludable debe incluir principalmente frutas, verduras, cereales, grasas saludables (omega 3) y agua.

Realiza actividad física

El ejercicio es determinante para gozar de una buena salud cardíaca. A los adultos se les recomienda hacer, por lo menos, 30 minutos de ejercicio al día, para prevenir problemas cardíacos y proteger el corazón.

Este buen hábito mejorará la calidad de  vida en general, pues es clave para un buen funcionamiento de todo el cuerpo.

Evita el tabaco

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Es muy importante evitar el hábito de fumar o ser un fumador pasivo. Los tóxicos del cigarrillo están asociados con muchos problemas de salud, incluyendo el cáncer y problemas cardiovasculares.

Controla tu presión arterial

Una presión arterial normal debe estar por debajo de 120/80 mm Hg.

Cuando la presión arterial es alta, se puede controlar con la dieta, actividad física y los buenos hábitos. En este caso es esencial reducir al máximo la ingesta de sal, ya que esta causa retención de líquidos e influye en el aumento de la presión arterial.

También se debe reducir la ingesta de calorías y de alcohol.

Relájate

Calmar dolor

El estrés es un trastorno estrechamente relacionado con el riesgo de padecer una enfermedad cardiaca y otros problemas de salud físicos y mentales. De acuerdo con un estudio publicado en la revista Circulation, de la Asociación Americana del Corazón, las personas con emociones negativas e inhibición social tienen un alto riesgo de padecer problemas cardiovasculares.

Controla tu peso

Está más que comprobado que la obesidad y el sobrepeso son una de las causas principales de los problemas del corazón. Es muy importante tomar medidas al respecto y empezar a modificar los hábitos con el fin de bajar de peso. Algunos estudios han demostrado que con tan solo bajar un 10% de peso se consigue un cambio a mejor tanto en la presión sanguínea como en las arterias.

Duerme bien

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Las personas que no logran conciliar bien el sueño están en un alto riesgo de sufrir de taquicardias, así como el síndrome metabólico. Este problema es de mucho cuidado, ya que el no dormir bien nos puede producir una sensación de ansiedad que puede conducir a hábitos alimenticios poco saludables.

Cuidado con la ingesta de alcohol

El consumo de una copa de vino tinto al día puede ayudar a reducir los riesgos cardiovasculares. Sin embargo, cuando la persona toma alcohol en exceso puede empezar a sufrir de hipertensión arterial y obesidad, que son dos causas principales de los problemas graves del corazón.

Consume más omega 3 y fibra

El omega 3 es un tipo de grasa saludable presente en el pescado azul y algunos alimentos de origen vegetal, como los frutos secos y las semillas. Este nutriente tan importante está recomendado para reducir el colesterol y prevenir enfermedades cardiovasculares.

Por su parte la fibra, presente en cereales integrales y frutas, ayuda a reducir el colesterol malo y promueve el aumento de colesterol bueno. Este alimento es ideal para tener una buena digestión y proteger la salud del corazón.

 

 

Fuente

03/09/2015