La verdad sobre el colesterol

El consumo de colesterol se ha relacionado por muchos años con enfermedades cardiovasculares. Un reciente meta-análisis se encargó de clarificar información al respecto.

El colesterol es un tipo de grasa natural que el cuerpo necesita en determinada cantidad para llevar a cabo varias funciones. Tanto su deficiencia como su exceso pueden poner en riesgo la salud.

Por años y años se ha relacionado la ingesta de colesterol con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, por aquello de que se adhiere a las paredes de las arterias, y por lo tanto se recomienda disminuir la ingesta de colesterol.

Pero resulta que un grupo de científicos en Estados Unidos se dio a la tarea de analizar 40 estudios que han investigado la relación entre la ingesta de colesterol y el padecimiento de enfermedades cardiovasculares.

Encontraron varios estudios en los que prueban que, en efecto, el colesterol eleva el riesgo de enfermedades cardiovasculares, pero también encontraron muchos otros que prueban que no es así. Entonces, ¿cuáles demuestran la verdad?

Un mayor número de estudios no encontraron relación entre la ingesta de colesterol y un riesgo elevado de enfermedad cardiovascular, así como accidentes cardiovasculares, infartos o muerte por enfermedad cardiovascular; aunque hubo estudios en los que si se encontró relación. Entonces, puede que sí o puede que no…

colesterol

Lo que no nos habían contado del colesterol

El hecho de que haya resultados que apunten en ambas direcciones tiene posibles explicaciones. La primera es que es el factor dietario. Si bien es prácticamente cierto que el colesterol de la dieta no eleva el colesterol sérico, la ingesta de grasas trans y grasas saturadas sí son determinantes de su elevación, así como el porcentaje de calorías provenientes de la grasa. Además, las enfermedades cardiovasculares tienen una asociación negativa con el consumo regular de fibra y de proteínas vegetales.

La segunda explicación está en la respuesta individual al colesterol dietario. La reacción al colesterol de la dieta es diferente según la etnicidad, el estado hormonal, o si el individuo es o no obeso, o si tiene algún tipo de desorden lipoproteico o cierta predisposición genética.

Una ingesta elevada de colesterol no está asociada con un riesgo elevado de enfermedad cardiovascular,aunque el colesterol LDL, los triglicéridos y una concentración baja de HDL son factores de riesgo.

Hay que dejar en claro que el colesterol es, en mayor medida, endógeno. Esto significa que tres cuartas partes del colesterol total es lo que se fabrica dentro del cuerpo, una cuarta parte viene de la dieta. Dado que el colesterol se sintetiza en el cuerpo, se compensa la absorción del colesterol de la dieta con la reducción de la síntesis del colesterol. O sea que si se consume más colesterol, el cuerpo lo fabrica en menor cantidad.

Alimentos como los mariscos, la mantequilla, el tocino, el queso, las carnes y la yema de huevo son fuentes de colesterol. Gran parte del colesterol de la dieta no puede ser absorbido por el cuerpo por la forma química en la que se encuentra. Por lo tanto, el colesterol de la dieta no impacta los niveles de colesterol en sangre de la forma en la que podría creerse.

Así que, de acuerdo a este meta-análisis, más que cuidar el consumo de colesterol como medida preventiva ante el riesgo de enfermedad cardiovascular, más bien deberíamos cuidar el consumo de grasas saturadas y grasas trans. Aunque cabe resaltar que la presencia o ausencia de enfermedades no es cuestión de sólo cuidar una parte de la alimentación, como es el caso de las grasas. Es más bien necesario e importante cuidar cada una de las partes que conforman un estilo de vida saludable.

 

 

Fuente

22/10/2015