10 tips para tener mayor concentración

¿Te cuesta concentrarte, estar “aquí y ahora” o poner atención en lo que estás haciendo? ¿Es frecuente que te disperses, empieces a pensar en cosas que no tienen nada que ver con tus tareas o que cualquier cosa te haga “perder el punto”?

Entonces no dudes en leer este artículo, donde hallarás muy buenos tips para tener mayor concentración.

Los expertos en negocios dicen que la productividad no tiene que ver con la cantidad de horas que uno trabaje, sino con la calidad de ese tiempo. No vale de nada pasarte 10 horas para redactar un informe si lo puedes hacer en 3 si te dedicas al 100% a ello.

¿Te parece que no vale la pena el esfuerzo para tener 7 horas libres o para hacer otra cosa?

Falta de concentración: enemigo n.° 1 de la productividad

Todo aquello que te interrumpe y roba tu tiempo es malo para la productividad.

A veces, estos villanos son agentes externos como puede ser una llamada telefónica, que alguien llame a tu puerta, un nuevo correo electrónico o la televisión, pero también internos como, por ejemplo, pensar en cuestiones que nada tienen que ver con las tareas, dispersarse imaginando cosas, los problemas personales, etc.

La buena noticia es que existen diversas técnicas que te pueden ayudar a mejorar la capacidad de prestar atención, no “irte por las ramas” ni “permanecer en las nubes” durante mucho tiempo.

Recuerda que estas acciones pueden significar que tu cerebro está necesitando de un descanso, un respiro, un poco de siesta, un día en la playa, etc.

Algunos consejos que te pueden ayudar a mejorar tu concentración son:

Ver también: Las desventajas de mirar mucho televisión

1. Definir los objetivos a diario

Cuando te levantas o llegas al trabajo, procura tener bien en claro cuáles son tus tareas de la jornada y, sobre todo, tus metas. De esta manera te será más fácil concentrarte. Una buena manera de no olvidarte de tus objetivos es dejarlos por escrito en un sitio visible (o, al menos, donde tú puedas verlos).

2. Dividir las tareas en “subtareas”

De esta manera, te sentirás más realizado o satisfecho con tu labor. De una tarea grande que quizás te lleva todo el día, es importante marcar etapas, pasos o soluciones intermedias. Cuando termines una de ellas puedes hacer un corte o pausa, por ejemplo.

3. Descubrir los momentos más productivos

Algunas personas dicen que sus etapas de mayor productividad son las de por la mañana bien temprano, otros que es después de desayunar y hasta están los que dicen que son más eficaces trabajando de madrugada (en el caso de que sean autónomos o su empleo se lo permita).

Del mismo modo, identifica cuándo no eres para nada productivo, por ejemplo, después de almorzar o por la tarde.

En las etapas más eficaces, aprovecha para hacer las tareas que te lleven más tiempo o que requieran más concentración. En las etapas menos útiles, puedes hacer cosas más administrativas, rutinarias o “robotizadas”.

4. Poner un cartel de “no disponible”

Eso se puede hacer tanto en la puerta de la oficina como en el móvil, en el Skype o el programa que utilices. La idea es que puedas avisar a tus compañeros, tu familia o tus amigos de que no estás en condiciones de ser molestado.

No quiere decir que seas una mala persona, pero si te distraes justo en ese momento, el día estará perdido. Puedes también indicar a tu pareja, tus padres o tu mejor amiga que no te llame en ciertas horas del día.

5. Eliminar las distracciones

Como hemos dicho al principio, existen dos tipos, las internas y las externas. Tal vez las primeras son más difíciles de erradicar que las segundas. Puedes silenciar elmóvil, quitar las notificaciones ruidosas cuando te llega un correo, apagar la radio o la música, tener sobre el escritorio solo lo que vas a usar, etc.

¿Qué hacer si la interrupción proviene de la mente? Despeja las ideas que no tienen que ver con lo que estás haciendo como si fueran nubes que son movidas por acción del viento.

Si las quieres eliminar con todas tus fuerzas, el cerebro hará todo lo posible por mantenerlas donde están. Mejor que sea un proceso más natural y orgánico.

6. Organizar los descansos

Si una tarea te lleva muchas horas o dedicación, es bueno que te tomes un “break” como se dice habitualmente.

Pero atención, esto no quiere decir quedarte hablando con la recepcionista dos horas ni chequear las redes sociales hasta que se termine el día, sino levantarte del escritorio o mesa, cerrar un poco los ojos, mirar por la ventana, beber un té o comer algo, etc.

Que ese descanso no sea mayor a los 20 minutos. Si no, tu concentración se perderá por completo.

7. Darse presentes

¿Así que has terminado en menos tiempo una tarea que tu jefe te pidió? ¡Recompénsate! Puede ser con un chocolate, un café o un par de zapatos, siempre en relación al esfuerzo que conllevó tu accionar.

De esta manera, estarás más predispuesto a trabajar eficazmente. Si cumples las metas, regálate algo que te guste.

8. Comer bien

¡Por supuesto que esto tiene mucho que ver en tu concentración! No solo es bueno para tu salud, sino para tu mente.

Entre los alimentos con mayores poderes para focalizar nuestra atención se encuentran el pan y las galletas de granos enteros o integrales, las pastas, el pollo a la plancha, los huevos, los lácteos desnatados (sobre todo el yogur y la leche), las nueces, el aceite de oliva, el aguacate, el salmón y las sardinas.

Si tienes apetito te será más difícil concentrarte, pero tampoco es cuestión de ir corriendo a un local de comida rápida porque eso será contraproducente, sobre todo si comes mucho.

Si tu estómago está “pesado” todos los esfuerzos del cuerpo estarán puestos en hacer la digestión, por lo tanto, no podrás concentrarte en nada. Lo mejor es un buen desayuno con zumo de naranjas, avena y una infusión y un almuerzo equilibrado pero liviano, que no se traduzca en unas ganas infernales de acostarte a dormir la siesta.

Evita a su vez beber mucho café. No te ayudará a que estés más enfocado, esta es una percepción equivocada.

Al igual que el azúcar y que los refrescos, tiene la capacidad para dar una falsa sensación de control y de “despertar”, pero las consecuencias para tu salud son muy malas.

 

9. Crear el entorno adecuado

Si tu mesa de trabajo está llena de cosas, el cerebro se siente abarrotado también y, además, es más fácil que te disperses.

Elimina todo aquello que te pueda distraer. Ten al alcance lo que vayas a necesitar, mantén el orden, ten una buen silla, trata de que nada pueda molestarte, escucha música instrumental para relajarte o ponte un buen tema pop para levantarte el ánimo y las energías.

10. Dormir lo necesario

Si tienes mucho sueño, te será más difícil concentrarte. La falta de descanso repercute negativamente en tu salud y afecta la capacidad para pensar claramente, por lo tanto, cualquier cosa hará que pierdas la atención.

20/11/2015