Día Mundial del Dietista-Nutricionista: 7 razones para acudir a su consulta

En el caso de los deportistas, la figura del dietista-nutricionista cobra aún más importancia: cuidamos mucho nuestro entrenamiento, controlamos nuestro descanso pero ¿qué pasa con nuestra dieta? Hay mucha información ahí fuera, per además de tener acceso a ella debemos saber interpretarla y aplicarla a nuestro propio caso. ¿Todavía necesitáis razones para incluir un dietista-nutricionista en vuestra vida? Allá van unas cuantas.

  1. Trabajará contigo de forma personalizada: no más dietas milagro. No más dietas de cajón. Un buen dietista-nutricionista te realizará un estudio previo teniendo en cuenta tus características físicas y tu día a día, incluyendo tu nivel de entrenamiento, para poder trabajar contigo sobre tus objetivos de manera personal y realista.
  2. Te explicará el “por qué” detrás de cada elección: no te dirá solo “200 gramos de salmón a la plancha para comer”, sino que te explicará el por qué detrás de esa elección. Saber por qué comes cada cosa (contiene grasas beneficiosas, es poco calórico, te ayuda en el post-entreno) consigue que haya una mayor adhesión a la dieta.
  3. Te ayudará a elaborar una dieta sostenible en el tiempo: una de las partes más importantes de un cambio de alimentación hacia una más saludable es que esta sea sostenible, es decir, que puedas mantenerla durante un largo tiempo. Si lo que buscas es perder peso, una dieta de 500 calorías al día puede ser efectiva (lo perderás, ni lo dudes) pero insana e insostenible a largo plazo. Lo mismo ocurre si quieres ganarlo. El dietista-nutricionista te ayudará a crear hábitos alimenticios positivos que puedas mantener de por vida.
  4. Si tu caso es “especial”, necesitas la ayuda de un dietista-nutricionista: si sufres de alguna condición especial como celiaquía, intolerancias o alergias alimentarias, la ayuda de un dietista-nutricionista es inestimable. Si sigues un tipo concreto de alimentación por elección (veganismo, vegetarianismo, crudiveganismo), el dietista-nutricionista elaborará un plan para evitar que exista déficit de alguno de los nutrientes esenciales.
Dietista-nutricionista
  1. No son solo dietas: un dietista-nutricionista no saca una dieta de un cajón, te la da y te cita para pesarte dentro de un mes. Los tiempos han cambiado, y con ellos también los métodos de trabajo: un buen dietista-nutricionista puede recomendarte y enseñarte las recetas que mejor te van, puede descubrirte alimentos que no sabías ni que existían, webs y blogs donde puedes encontrar información de calidad… El trabajo con el paciente va más allá de la consulta, ahora más que nunca cuando lo tenemos tan fácil mediante internet.
  2. Trabajará de forma conjunta con otros profesionales del sector: la mayoría de dietistas-nutricionistas no están aislados del mundo en su consulta, sino que trabajan codo con codo con entrenadores personales, fisioterapeutas, psicólogos y otros profesionales de la salud para que los pacientes puedan tener un diagnóstico y tratamiento global.
  3. Están al tanto de lo que se mueve en el sector y no se escandalizan ante ciertas cosas: todavía hay médicos a los que les horroriza la idea de que seas vegetariano o de que tomes batidos de proteína como complemento a tu alimentación habitual (aquí os hablo desde mi experiencia personal, porque me han pasado las dos cosas varias veces con médicos diferentes). Los dietistas-nutricionistas suelen mantener una formación continua en su campo, estando al día de las novedades en cuanto a dietas, complementos y suplementos deportivos, etc. y pueden ayudarte a valorar qué es lo mejor para ti.

Acudir a un dietista-nutricionista puede marcar la diferencia a la hora de alcanzar tus objetivos deportivos o de mejorar tus hábitos de vida: una inversión en salud muy recomendable.

Fuente

24/11/2015