La importancia de saber delegar

En todos estos años, uno de los errores que más repetí en el pasado y que más me costó saber encauzar es el saber delegar el trabajo a otros y esto no es único en mí, en la sociedad española siempre se nos ha dicho ¡Si quieres algo bien hecho, hazlo tú mismo!

Pues bien, esa frase que se repite tanto casi convirtiéndola en un mantra, es totalmente falsa ¿Si quieres que te hagan un baño, mejor si lo haces tú? ¿Sabes alicatar? ¿Sabes de donde sacar los productos al mejor precio? ¿Tienes la experiencia en reformas de baños? No, claro que no, y por eso mismo es tan importante tanto el delegar como el saber a quien delegar.

Las razones para delegar

Hay muchísimas razones para delegar el trabajo a otras personas, seguramente, las personas que tienen experiencia, no necesitarán ni leerlas, pero para todas aquellas personas (que son muchas), que sepan que tienen que delegar, pero no sepan bien las razones o el porqué, aquí les doy algunas razones:

1. Imposible hacerlo todo uno mismo

Muchos emprendedores tienen un serio problema a la hora de delegar la faena a otras personas (ya sean trabajadores o gente que quiere ayudar) o empresas externas. He visto demasiadas veces, como emprendedores con mucha energía, no confiaban en nadie para delegar trabajos importantes y al final acababan trabajando 15 horas diarias, entre la atención al cliente, la programación, las facturas, etc. Eso es un error, hay que pensar, que mientras nosotros estamos realizando una acción, no podemos a la vez estar realizando otra acción que nos haga ganar más dinero, por lo tanto. Es imprescindible poder delegar las máximas tareas posibles a la gente más profesional posible para así poder dedicarnos a lo principal: Hacer que la empresa funcione correctamente y facturar más dinero.

2. El precio de tu tiempo

Uno de los mayores errores que se comenten a la hora de emprender y ser un emprendedor que-todo-lo-hace es pensar que cuantas más cosas hagamos, más dinero nos ahorraremos, y eso es falso. Es falso por varios motivos, pero yo diría que la principal razón es que, mientras trabajamos y hacemos mil cosas, no nos estamos fijando correctamente en el proyecto y no tendremos tiempo para lo importante. Para no caer en este error, te tienes que preguntar ¿Cuánto vale tu hora de trabajo? Pongamos que vale 20€, bien, ahora pregúntate: El trabajo que estás haciendo ¿Lo podría hacer otra persona más barato y te quedarían beneficios haciendo tú otro trabajo? Un ejemplo rápido para entender este punto, es cuando estamos llevando la facturación, presentamos los trimestrales a Hacienda, cuadramos los libros, etc. Mucha gente gasta mucho tiempo al mes, pongamos 15 horas mensuales en hacer todo esto (15 horas x 20€/h) en total se estarían gastando al hacerlo ellos mismos 300€, no obstante, hay muchas empresas tanto online como offline que te hacen este trabajo por 50€/mes, entonces ¿No sería más lógico gastar esas 15 horas en algo que nos haga ganar dinero en vez de perderlo? De nuevo: Delegar (o externalizar).

3. Sí, otro lo puede hacer mejor

En este punto escuché de todo ¡Es que otra persona no sabrá como lo quiero! ¡Es que me van a copiar el código fuente! ¡Es que luego no sabré seguir si lo hace “a su forma”! ¡Es que…! Al final parece que lo único que busca esta gente son escusas, para cargarse de trabajo y no avanzar. Imagínate, que el 80% del tiempo lo dedicas a “programar” ¿Qué pasaría si lo delegas a alguien? Pues lo que pasaría es que tendrías un 80% más del tiempo para mejorar tu producto, para hacer una estrategia de ventas, para conocer la competencia, hacer un modelo de negocio, buscar inversores y en definitiva: Hacer que la empresa funcione.

Fuente

11/11/2015