Conoce todo lo que pierdes cuando desechas una yema de huevo

Porque la clara es fuente de proteínas sin grasas y la utilizamos con mayor frecuencia que la yema del huevo, muchas veces ésta última resulta desechada. Sin embargo, es importante conocer todo lo que pierdes cuando eliminas la yema de huevo, pues quizá, sea momento de consumir el huevo entero y no dejar de lado esta porción.

Lo que pierdes cuando desechas una yema de huevo

Si bien la yema es la parte que concentra las grasas del huevo, es también, la porción más nutritiva del mismo.

En la yema o parte amarilla del huevo no sólo encontramos grasas entre las que predominan los ácidos grasos monoinsaturados, sino también proteínas, pues no sólo en la clara se concentra este nutriente sino que la yema posee incluso mayor aporte proteico que la otra porción del huevo.

Además, en la yema encontramos una gran cantidad de vitaminas y minerales, entre los que destacan los carotenos y vitamina A, la vitamina E, el calcio, hierro y ácido fólico, en proporciones considerables que pueden ayudar a cubrir necesidades nutricionales en nuestra dieta.

Si bien hay grandes diferencias entre la clara y la yema del huevo, ésta última tiene mucho para ofrecer e incluso, posee 16% de proteínas, mientras la clara sólo contiene 11%. Y dado que sus grasas no afectan la salud del organismo y quesu consumo no ha demostrado perjudicar los niveles de colesterol, no tenemos por qué desaprovechar todas estas propiedades que perdemos al desechar la yema de huevo.

¿Cuántas yemas puedo consumir?

Aunque muchas veces hemos dicho que consumir un huevo al día no perjudica la salud e incluso, la Clínica Mayo así lo recomienda para personas sanas, aun hay recomendaciones que contradicen lo antes dicho.

La Escuela de Salud Pública de Harvard, por ejemplo, señala que es posible la ingesta de un huevo entero, es decir, de una yema y una clara, una vez al día en personas sanas, pero recomienda reducir la ingesta a tres yemas semanales en personas con enfermedades cardiovasculares y diabetes.

Personalmente considero que, llevando una dieta equilibrada y ejercitándonos de forma regular, así como acompañando con hábitos saludables, la ingesta de una yema de huevo al día no conlleva perjuicios, incluso, en personas con enfermedades y/o riesgos asociados.

Fuente

23/08/2016