PERSEVERANCIA, INNOVACIÓN Y PASIÓN: ¿EL TRÍO GANADOR PARA EMPRENDER?

Desde que se empieza una empresa hasta que los resultados se hacen notar, puede pasar bastante tiempo. Quizás el ejemplo más llamativo es el de Amazon, que tardó 7 años para dar sus primeros beneficios. Eso sí, en este caso, Jeff Bezos tuvo la suerte de estar acompañado por accionistas que creyeron en el proyecto y no pensaron en los beneficios a corto plazo, porque normalmente, nadie espera tanto tiempo para ver resultados.

Sin embargo, creer que el éxito puede ser inmediato es una ilusión. Emprender implica ser paciente, e intentar nuevas estrategias cuando las iniciales no funcionan, hasta dar con la solución adecuada. Hace falta perseverar, pese a las dificultades, porque casi nunca las cosas se dan a la primera y sin luchar.

Quizás lo más complicado sea ser capaz de ver la diferencia entre perseverar y empecinarse en el error. En el primer caso, tienes que ver señales positivas que indiquen que estás en la buena dirección. En el segundo caso, no hay esas señales.

Innovar para diferenciarse

La creatividad es una parte esencial para un emprendedor. Si haces lo mismo que los demás, entonces, ¿qué te hace pensar que los clientes te van a elegir a ti? Tienes que aportar valor añadido, y diferenciarte. Y la mejor forma de diferenciarse en innovando. Pero no creas que innovar es algo que solamente cuenta al inicio de tu aventura empresarial. La creatividad debe ser constante, porque las cosas no dejan de evolucionar. Lo que al principio representa una innovación, después de unos años es lo que hacen todos, y más adelante es una antigualla. Para que tu negocio pueda seguir teniendo éxito, vas a tener que seguir innovando siempre.

Pero cuando hablamos de innovación, hay mucha gente que se confunde, y piensa en soluciones tecnológicas revolucionarias. Innovar no siempre se traduce en I+D+I. A veces, y más concretamente la mayoría de las veces, las innovaciones son pequeños cambios basados en el sentido común. Ves un problema, y lo resuelves con creatividad. Puede que sea un tema de organización que tienes que optimizar, o un servicio adicional que puedas ofrecer, o cualquier otra cosa que aporte valor. No tiene que ser algo revolucionario. Simplemente tiene que ser un paso en la dirección de un mejor producto, un mejor servicio y una mejor experiencia de compra para tu cliente.

No hay mejor motor que la pasión

Cuando un emprendedor me pregunta qué tipo de negocio debería montar, le suelo responder que mire lo que sabe hacer, la experiencia que tiene y lo que le apasiona. Lo ideal es encontrar un proyecto que encaje con esos tres aspectos. La pasión es un elemento fundamental, porque es un motor para la motivación, para perseverar, para tener fe en conseguir el objetivo de la empresa.

Emprender puede llegar a ser muy difícil y muy frustrante. Cada empresario tiene su propio camino, y a algunos las cosas les saldrán más o menos bien y sin demasiadas dificultades, mientras otros tendrán que superar muchos obstáculos. Pero siempre habrá momentos complicados, y la pasión que sientas por tu proyecto te puede ayudar mucho entonces.

Cuando dudes entre varias ideas de negocio, intenta valorarlas también desde el punto de vista de cuanto te apasionan. Y si dos proyectos te parecen iguales de bueno, sin duda opta por el que más te apasione.

Otras cualidades

Fuente

15/05/2017