¿Cómo comer para dormir mejor?

Es innegable la importancia del sueño. Todos necesitamos dormir de forma reparadora ya que esto repercute sustancialmente en todos los aspectos de nuestra vida; nuestro humor, nuestra energía, nuestra salud…

Desgraciadamente, el insomnio es un problema cada vez más habitual en nuestra sociedad, y lo que muchos no saben es que para dañar el tejido cerebral basta con pasar solo una noche sin dormir.

Este efecto puede llevarnos a sufrir un aumento en el hambre y en las distracciones, puede provocar que nos sintamos más cansados e irritables, nos hace más propensos a la ganancia de grasa y a la pérdida de masa muscular y además puede afectar de forma muy negativa a hormonas como la testosterona, el cortisol o la hormona de crecimiento.

Por todas estas razones nos conviene dormir bien, pero, ¿cómo podemos hacerlo?

¿QUÉ DEBES EVITAR PARA DORMIR MEJOR?

Dormir sin interrupciones mejora nuestra calidad del sueño. Si te despiertas para ir al baño en mitad de la noche, puede que te convenga dejar de beber agua las horas previas a irte a la cama.

Lógicamente deberías eliminar de tu vida cualquier tipo de estimulante; café, té, bebidas alcohólicas, tabaco, bebidas con cafeína…

Las especias tampoco te convienen, porque al activar el jugo gástrico en el estómago pueden dificultar que cojas el sueño.

Aunque las comidas copiosas nos facilitan que cojamos el sueño, no favorecen para nada el descanso reparador. Deberías cenar lo suficiente como para mantenerte sin hambre hasta la mañana siguiente pero sin sentirte especialmente pesado.

A diferencia de lo que se cree, los hidratos en la cena pueden ayudarte a dormir mejor. Alimentos como los cereales integrales, las patatas, las legumbres o la fruta pueden ayudarte a sintetizar hormonas que favorecen el sueño y el descanso.

Los alimentos ricos en magnesio y calcio también son una buena opción para antes de acostarte. No tengas miedo a incluir lácteos y frutos secos en tu cena.

Algo que te conviene mucho es mantener un horario habitual en tus comidas; dado que los ritmos circadianos influyen considerablemente sobre nuestro cuerpo, deberíamos comer siempre a las mismas horas para favorecer esta regulación circadiana todo lo posible y así facilitar los ciclos del sueño.

Algunos consejos ajenos a la alimentación pero que también deberías tener en cuenta son evitar la luz azul que emite la tecnología antes de dormir, dormir entre 7 y 9 horas, recurrir a baños templados antes de dormir, dar un paseo relajante ya entrada la tarde y tratar de acostarte siempre a la misma hora.

Fuente

21/06/2017