Logra un sueño reparador y comienza el día con nuevas fuerzas

Dormir no se trata simplemente de apoyar la cabeza en una almohada y esperar a que llegue el sueño, algunas veces más rápido que otras, sino de relajarnos de manera tal que se convierta en una sensación maravillosa.

Aprovechar las horas de sueño no es un capricho ni una moda, sino una necesidad. Carga tu mente de pensamientos positivos y descansa de verdad, de forma profunda y completamente reparadora. Si duermes bien, podrás dejar de lado el estrés, el cansancio excesivo, los dolores musculares, las preocupaciones, la ansiedad y el nerviosismo.

Acá te dejamos algunos consejos para que descanses y disfrutes al máximo tú tiempo de sueño.

Date una ducha

Bien sea con agua fría o tibia, según sea tu provecho, puedes darte un baño al llegar a casa después de un día agitado. Despeja tu mente de pensamientos negativos y comienza a desprenderte a aquello que te preocupa mientras el agua  lava tu cuerpo. Darte una ducha te ayudará a relajarte y reparar tu organismo.

Cena liviano

Ya te hemos hablado de las consecuencias de comer mucho por las noches. Si tu cuerpo está trabajando en la digestión, no podrás hacer nada más. Si te acuestas justo en ese momento, te sentirás muy pesado por la mañana o puede que te despiertes en la mitad de la noche. Haz como muchas personas, que antes de dormir comen una fruta o un té con galletas.

Hazte un masaje

Presiona las yemas de tus dedos (con cuidado, sin clavar las uñas) en tu cuero cabelludo, desde la frente hacia la nuca. Existen algunos aparatos que te pueden ayudar, o bien, solicita a un familiar que te ayude en la áreas donde no alcanzas. Esto te llevará unos cinco o diez minutos y ya estarás más que relajado.

Pon música tranquila

Si vives en la ciudad seguro que ya estarás acostumbrado a los ruidos. Pero eso no quiere decir que sean buenos para tu salud. Por una música tranquila, instrumental, de esa que se usa en las clases de meditación o de yoga, de estilo hindú, budista o china. También puedes oír música clásica. Existen también músicas que recuerdan ciertos sonidos de la naturaleza, como el piar de los pájaros, la cascada de un río o la lluvia al golpear en la ventana. ¡Prueba alguna de estas opciones hasta encontrar la que más te ayude a relajarte!

Respira con consciencia

La respiración es un acto demasiado maravilloso como para tomarlo a la ligera. Antes de ir a dormir, siéntate bien derecho en el borde de la cama, la espalda recta y los hombros ligeramente hacia atrás. Respira hondo por la nariz (puedes cerrar los ojos para relajarte más), despacio, tres veces. Con cada exhalación imagina que estás eliminando tensiones, estrés y preocupaciones. Cuando inhalas piensa que ingresa a tu cuerpo una luz suave y serena que ilumina y sana.

Mueve los pies y las manos

En la misma posición, empieza a mover los pies hacia arriba y hacia abajo, hacia los costados, haciendo círculos con los tobillos, entre otros. Haz lo mismo con las manos y muñecas y verás qué buenos resultados tiene. Irás a la cama feliz y relajado… y dormirás como un angelito.

09/10/2017